Tres grandes fases en la concertación social española

se ha desarrollado en fases muy distintas tanto por las condiciones políticas, económicas y sociales como por los participantes en el mismo y su contenido

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1977-1986

Grandes pactos sociales

La política de rentas y la negociación colectiva jugaron un papel esencial, pero también se incluyeron otros aspectos muy relevantes, como determinadas reformas laborales, compromisos de fomento del empleo, protección social, reducción de la jornada y del absentismo laboral y aumento de la productividad.

Esta primera fase, caracterizada por el período de tránsito y consolidación de la democracia y por la situación de crisis económica iniciada en 1975, y que únicamente comienza a superarse a mediados de 1985, se inaugura con los Pactos de la Moncloa, firmados el 25 de octubre de 1977 y vigentes en 1978, y finaliza con el Acuerdo Económico y Social (AES), firmado el 9 de octubre de 1984 y vigente en 1985 y 1986.

Los grandes pactos sociales en este periodo fueron:

1986-1994

Crisis del Diálogo Social

Una vez finalizada la vigencia del AES en 1986 se produce un largo período, hasta 1994, en el que prácticamente no existen acuerdos entre el gobierno y los interlocutores sociales ni entre éstos entre sí, período que se caracteriza en un principio, hasta 1991, por una fase expansiva de la economía con un fuerte proceso de crecimiento económico, seguido después de un período de aguda crisis económica, que se mantiene hasta mediados de 1994.

La situación de conflicto social, fortalecida por un importante proceso de unidad de la acción sindical entre UGT y CC.OO., por la creciente discrepancia de ambos con la política económica del Gobierno, coadyuvó al final de la concertación social, que se había desarrollado desde 1977.

La concertación social ya no parecía tan necesaria como antes por las favorables circunstancias tanto económicas, al pasar la economía española de una situación recesiva a otra de fuerte expansión que se mantuvo hasta 1991, como políticas, ya que la democracia se había consolidado y no existían riesgos aparentes de nuevos intentos de golpes de estado.

1994-actualidad

Acuerdos específicos

A partir de 1994, se inicia una nueva fase que continúa en la actualidad en la que se suscriben acuerdos de carácter específico entre el Gobierno y los interlocutores sociales más representativos a nivel nacional, donde ya no se incluyen aspectos relacionados con las políticas de rentas, sino que predominan los contenidos relacionados con las políticas de empleo y las reformas laborales.

En esta tercera fase, las circunstancias políticas y económicas son muy diferentes a las que se desarrollaron durante la primera fase de la concertación social. La economía en la segunda mitad de 1994 comienza un proceso de recuperación económica, después de la recesión iniciada en 1992, que se transformará enseguida en una expansión de gran intensidad, y la democracia ya se había consolidado y los interlocutores sociales, tanto sindicatos como patronal, habían alcanzado un nivel de protagonismo que no tenían a principios de la década de los ochenta del siglo pasado, gracias, en parte, a los grandes pactos sociales.

La negociación colectiva, en gran medida por ese mayor protagonismo, ya había desarrollado un papel en la fijación de las condiciones de trabajo, no sólo salariales y de jornada laboral, sino mucho más amplio, desconocido veinte o treinta años antes, lo que supuso una notable ampliación del contenido de la negociación. Todas estas nuevas circunstancias hacen que ya no sea tan necesario e imprescindible alcanzar grandes acuerdos o pactos sociales, sobre todo en materia de políticas de renta y, en concreto, de fijación de salarios.